El juego de la guerra en Medellín.

Entre el estado policial y el miedo en el valle de la muerte.

Formación de espera preventiva e intimidación.

Existe un muy fuerte cuerpo policial que disciplina a la población más activa de lo que podemos llamar la “ciudadanía”. Este disciplinamiento se logra a través de la represión y el despliegue de una cantidad de dispositivos que buscan extirpar cualquier posibilidad de movilización, expresión y confrontación.

Ese cuerpo policial conocido como el Escuadrón AntiDistubiros -ESMAD- cumple la orden de impedir el bloqueo de vías, atender el disturbio urbano, prevenir el daño al bien público o privado en las ciudades. En el campo desalojar o expulsar campesinos, negros o indígenas de tierras donde estuvieron y necesitan volver fruto del desplazamiento forzado y del despojo.

El cuerpo policial -escuadrón- de formación militar se enfrenta no a un grupo armado sino a un cuerpo colectivo que toma las calles de unas formas muy diversas y estos reciben al escuadrón como la respuesta de las exigencias que se le hacen al estado en lo que tiene que ver con vulneración de derechos y exigencia del ejercicio libertades.

El escuadrón

En ultima instancia este escuadrón es la repuesta del estado con la movilización social y los procesos que buscan okupar la calle y el territorio. Estos procesos sociales tienen en su búsqueda hacer visibles formas de organización y autonomías dentro de la trama del control que se despliega en en el Valle.

Ante esta respuesta, la violencia desatada por el escuadrón y el miedo que causan aparecen quienes empiezan a jugar con la calle, los okupantes, en este escenario dispuesto del juego de la guerra.

El juego de la guerra

El juego de la guerra se despliega en casi cualquier escenario urbano, dejará en cada partida unos heridos sobre todo del lado de los okupantes y cada tanto va sumando muertos, dependiendo del escenario tendrá un despliegue de los dispositivos de dispersión de la multitud. Más crea dentro del valle una serie de tácticas que permiten dentro del juego permanecer en el lugar o dejar presencia de que; entre más aturdidora y violenta sea la respuesta del escuadrón, más grave es la situación de lo que se esta afrontado.

Cuando los gases lacrimógenos empiezan a cubrir el escenario, las aturdidoras estallan y se lanzan las balas de recalzadas, todos los okupantes deberán escoger el lugar en donde deben protegerse y empiezan a buscar una posición que permita ver hacia donde va el nuevo movimiento del escuadrón, y examinar cual es la posibilidad de atacar para tomar otra posición o permanencia en el lugar.

En este juego para noviembre y diciembre del 2019 entro un colectivo que conforma la táctica de la primera linea como una forma de proteccion de los manifestantes y permanencia en la calle, aunque no se ha contado con una experiencia de la táctica en las calles de Medellín si es importante examinar como esta forma de okupación del espacio urbano surge como propuesta defensiva ante la brutalidad policial desatada y la necesidad de mantener el proceso activo de movilización.

El juego se va perdiendo en la medida que los jugadores de la okupacion desocupen el lugar y no logren mantener una adhesión de los manifestantes, más es complicado lograr mantener un cuerpo colectivo capaz de contener al escuadrón toda vez que este grupo va escalando con sus armas los ataques a los okupantes.

Gana el escuadrón cuando logra mantener el miedo dentro de los okupantes y se torna en una sensación de impotencia al no conseguir la expresión necesaria para que el cuerpo de los okupantes se movilice.

El juego los okupantes lo están perdiendo y la ciudad policial ha asegurado a través de este escuadrón la imposición de que la mejor forma es de no abrir el juego. Más lo que ha conseguido el escuadrón es abrir el juego pues la violencia desatada es inocultable, como también la que no quieren que sea nombrada o performada.

SSSSHHHHHH — performance

El juego de la guerra se expande mediaticamente y es importante comprender como el okupante en los medios masivos aparece como el agente violento y el escuadrón como el héroe, no es algo improvisado que el traje del escuadrón tenga rastros de la apariencia de ROBOCOP o BATMAN. Por otro lado en las redes sociales de los okupates se muestra toda la brutalidad y la violencia desatada a los okupantes. El juego de la guerra se libra también mediaticamente a través de los okupantes en las formas de presentar al escuadrón.

Tal vez y con el escalamiento del uso de armas cada vez mas sofisticadas apoyadas por los dispositivos de vigilancia; cámaras, drones y helicóptero. El juego de la guerra deba librarse ya no en la permanencia del lugar o en el escenario urbano; sino en el asunto performativo, grafico y mediático que permita desmantelar al escuadrón a través de acciones donde su fuerza sea inoperante.

Estaríamos hablando de crear un propio escenario que no sea legible ni para la vigilancia ni para brutalidad policial, por tanto crear situaciones donde el escuadrón se encuentre desconcertado y la brutalidad que desate sea la evidencia que lo lleve a desaparición.

Colectivo de comunicacion, performance, y audiovisual ubicando en el valle de la muerte, medellin, colombia

Colectivo de comunicacion, performance, y audiovisual ubicando en el valle de la muerte, medellin, colombia